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El modelo de economía circular, uno de los ejes principales de la estrategia de sostenibilidad de ULMA

18/04/2024
Durante esta semana se celebra en Bruselas el Foro Mundial de la Economía Circular, encuentro que sirve para potenciar la transformación hacia una producción y consumo más sostenibles, además de compartir las principales innovaciones y avances de la economía circular, facilitando espacios para el debate y el intercambio de buenas prácticas.

La economía circular, según la definición de la Fundación Ellen MacArthur, es un “marco de soluciones sistémicas que hace frente a desafíos globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, los residuos y la contaminación”.

En contraposición a la economía lineal, se base en tres principios: eliminar los residuos y la contaminación, circular los productos y materiales y regenerar la naturaleza.  Desde la primera mención del término en 1989 por Pearcey y Turner, este concepto no ha dejado de crecer, llegando a formar parte las principales estrategias políticas y empresariales en materia de sostenibilidad. Desde las primeras tres R, (Reutilizar, Reparar, Reciclar), el concepto ha evolucionado para integrar todas las fases de los procesos de producción y consumo, comprendiendo ahora hasta nueve R: repensar, reutilizar, reparar, restaurar, remanufacturar, reducir, re-proponer, reciclar y recuperar.

En ULMA llevamos años trabajando en base al modelo de economía circular. La mayor parte de nuestra actividad se basa en el alquiler de andamios, sistemas de apeo y cimbras, productos a los que realizamos los mantenimientos necesarios para alargar su vida útil y que se mantengan en condiciones óptimas de funcionamiento durante el mayor tiempo posible.

Además de la circularidad de nuestra actividad en sí misma, buscamos reducir el consumo de materias primas a través de la incorporación de los conceptos de economía circular en la fase de diseño, reduciendo la cantidad de materia prima necesaria para fabricar nuestros productos y buscando alargar su vida útil.

Finalmente, siguiendo otro de los principios de la economía circular, tratamos de minimizar la cantidad de residuos que generamos. Así, contamos con el certificado Residuo Cero tanto en nuestra fábrica situada en Oñati, como en nuestro principal almacén regulador, localizado en Ajofrín, Toledo. Esta certificación asegura que valorizamos al menos el 90% de los residuos generados. En nuestro caso, esta cifra aumenta al 92% de valorización de residuos en fábrica y del 97% en el almacén de Toledo.

De esta manera, tratamos de aplicar el modelo de economía circular de manera transversal en nuestra actividad, siendo uno de los ejes principales de nuestra estrategia de sostenibilidad. Nos unimos a una transformación, que se refuerza cada día, con el fin de impulsar un desarrollo económico que no agote los recursos, y sea respetuoso con el medioambiente y las personas.

Iniciativas globales como la del Foro Mundial de la Economía Circular que se celebra con carácter anual, ayudan a fomentar el desarrollo de la economía circular en todos los sectores y aúnan actores con diferentes conocimientos e intereses, como son la academia, la industria, las autoridades públicas y la sociedad civil.